Gandalf

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Matt Stewart - Gandalf - A Light in the Dark.jpg
Gandalf
Maia
Información Biografica
Otros nombresEl Gris, El Blanco, Mithrandir, Incánus, Tharkûn, The White Rider, Gandalf Greyhame, Stormcrow, Wand-elf, Láthspell
AfiliaciónIstari (Magos)
Concilio Blanco
Comunidad del Anillo
Marcha al este29 Septiembre T.E. 3021
Puertos Grises
Descripción física
Estatura1.70 metros
Color de peloLargo y blanco, con barba plateada
RopaTunica gris (luego blanca), sobrero azul, bufanda gris, botas negras
ArmasGlamdring
Narya
CaballoSombragrís

Gandalf es uno de los cinco Istari enviado a la Tierra Media por los Valar durante la Tercera Edad. En Valinor es conocido como Olórin. Gandalf fue clave en la desaparición definitiva de Sauron en el T.E. 3019, dando valor a todos y repartiendo su sabiduría por todos lados. Originalmente, Gandalf siempre iba de gris y era el segundo de la Orden de los Magos, luego de Saruman, pero luego de su caída en Moria, volvió a la Tierra Media como el líder de la Orden, y vestido totalmente de blanco. Siempre le caracterizó su interés y cariño por los Hobbits

Historia

Olórin era un Maia que vivía en los jardines del Irmo en Valinor. Era un discípulo de Nienna, y de él aprendió la piedad y la paciencia, siendo conocido como el más sabio de los Maiar.

Durante la Tercera Edad, mientras el poder oscuro de Sauron iba creciendo en la Tierra Media, los Maiar decidieron enviar cinco emisarios para ayudar a los pueblos de la Tierra Media. Manwë eligió a Olórin, pero éste no quería, ya que le tenía miedo a Sauron, razón, según Manwë, suficiente para que precisamente, fuera a la Tierra Media.

Olórin obedeció a Manwë y partió de Valinor a Mithlond en el año T.E. 1000. Llegó justo después que Curumo, Aiwendil, Pallando, y Alatar y casi al mismo tiempo que el Nigromante apareció por primera vez en el Bosque Negro.

La llegada a la Tierra Media

Olórin, como el resto de los Magos, tomó forma de anciano, y eligió ir vestido de gris y con aspecto de vagabundo.

Cuando llegó a Mithlond, fue recibido por su antiguo amigo en Valinor, Glorfindel, que estaba en la Tierra Media por una misión similar a la suya, y también Círdan el carpintero de la ribera, que poseía a Narya, uno de los |anillos élficos de poder. Pero Círdan se dio cuenta de que el aspecto de viejo, frágil y descuidado de Olórin no era más que un disfraz, y supo de inmediato el poder, la sabiduría y la fuerza que ese aspecto escondía.

Como profecía, Círdan le dio Narya a Olórin en reconocimiento por todas las batallas que él tomará parte contra el mal en el futuro ofreciendo también su ayuda cuando fuese necesario, y le dijo: "En cuanto a mí, mi corazón está en el mar, y habitaré en las orillas grises hasta que zarpa el último barco. Te esperaré".[1]

Cuando comenzó su vida en la Tierra Media, no tomó como Saruman una residencia fija, y se dedicó a peregrinar por todas las tierras del oeste, justo donde los Dúnedain y los Eldar se reunían para contener a Sauron. Tuvo muchos nombres en su larga estancia en la Tierra Media: los elfos le llamaban "Mithrandir", o peregrino gris, y los hombres de Arnor le llamaron Gandalf, que se convirtió en el más común en toda la Tierra Media, en el sur era llamado Incánus, y los enanos le llamaban Tharkûn. [2]

La vigilancia

Más o menos en el año T.E. 1100 los Istari y los Eldar descubrieron que algo oscuro se escondía en Dol Guldur en el Bosque Negro. [3] Había muchas sombras negras moviéndose por el bosque y poco a poco comenzaron a multiplicarse; algunos pensaban que algún Nazgûl había elegido el bosque como morada y atormentar a la Tierra Media, pero Olórin sospechaba desde entonces que esa sombra fuese Sauron.

Durante los doscientos años siguientes la oscuridad allí fue creciendo junto con otros males, incluso encontraron orcos en las Montañas Nubladas y en otros sitios. El Rey Brujo, el más poderoso de los Nazgûl, había comenzado una guerra con el Reino de Arnor, y para ello construyó una fortaleza en Angmar, al mismo tiempo, una sombra había caído sobre Moria y Minas Ithil junto con guerras, plagas y catástrofes en toda la Tierra Media.

En el año T.E. 2063 Gandalf partió para descubrir qué sucedía, y descubrió el secreto: aunque no lo idenfiticó, apareció finalmente el Nigromante en Don Goldur, y después de eso, pasaron varios siglos de paz en la Tierra Media. A éste período, que duró cuatro siglos, se le llamó la Paz Vigilante, pero sirvió para que el nazgûl preparara el regreso de Sauron en el año T.E. 2460.

A raíz del regreso del mal, Gandalf convocó el Concilio Blanco tres años después de la aparición del Nigromante. Galadriel, portadora de uno de los anillos de poder, y el jefe de los Eldar deseaban que fuese Gandalf el que liderara el concilio, pero lo rechazó para no perder su independencia y movilidad y ése puesto fue tomado por Saruman, dado su gran conocimiento de la materia.[4]

En sus peregrinajes en Eriador Gandalf descubrió a los Hobbits, en pueblos escondidos en aquellas tierras, y se hizo amigo desde entonces de ese pueblo. Siempre admiró la humildad y valentía escondida en los humildes hobbits, y se hizo tradición que de vez en cuando visitara la Comarca y participara activamente en sus fiestas, donde impresionó mucho a los hobbits jovenes con sus fuegos artificiales en forma de duendes y dragones, entre ellos, obviamente, a Bilbo Bolsón.

Cuando el Rey Thráin II, un enano de la línea real de la Montaña Solitaria, desapareción el viaje a Erebor, Gandalf lo buscó. En un momento después del año 2845 entró en Khazad-dûm. Ya en el año 2850 la búsqueda de Gandalf le llevó de nuevo a Dol Goldur, pero ahora en secreto, donde encontró a Thráin en los calabozos, que le dio al Mago sus posesiones: el mapa y la llave de Erebor. [5] Luego descubrió que el Nigromante no era un Nazgûl, sino Sauron mismo en busca de todos los Anillos de Poder, y pronto, o quizá ya, buscaba el Anillo Único.

Luego de ésto escapó y fue en busca del Concilio Blanco, y les instó a comenzar un ataque a Sauron, aprovechando que el Anillo estaba perdido, pero Saruman convenció al Concilio de que era mejor observar y esperar, y así fue, el Concilio decidió esperar. Elrond en privado le dijo a Gandalf que presentía que el Anillo iba a ser encontrado y que la guerra y el fin de la era se avecinaba. Gandalf no sabía que para éste punto, Saruman ya estaba corrompido y quería el Anillo para él mismo, y lo buscaba por todo el río Anduin.

La búsqueda de Erebor

Gandalf estaba muy preocupado por el área norte. Smaug el dragón había destruido el Reino bajo la Montaña y la ciudad de Dale y temía que Sauron aprovechara todo ésta desolación para recuperar las tierras del norte, en especial alrededor de Erebor y las viejas tierras de Angmar. Gandalf entonces tuvo una conversación con Thorin en Bree donde intercambiaron sus inquietudes sobre Smaug, así que decidieron viajar juntos sobre ello.

Gandalf entonces recomendó a Thorin la urgencia de un plan para aniquilar a Smaug, recuperar el tesoro de su familia, pero con un "ladrón" que él mismo elegiría. Él tenía el presentimiento de que un hobbit debería participar, y pensó en Bilbo Bolsón. Cuando fue la primera vez a buscarle, no lo encontró porque fue a buscar a los Elfos por el Yestare, el nuevo año élfico, y supo que era el indicado. Más tarde vino y con él, al resto de los enanos amigos de Thorin.

Encontró a Bilbo muy reacio a participar en la gran aventura que era la búsqueda de Erebor y ser el "ladrón" de la misión. Al final, logró convencerle, a última hora de la partida del grupo. Al fin la Compañía de Thorin estaba completa. Gandalf acompañaría al grupo hasta Rivendel. Sin mencionar que Gandalf les salvó de varios problemas durante el viaje de la Comarca a Rivendel.

Gandalf les salvó de unos orcos de las cavernas, y luego de ver su madriguera, encontró a la legendaria Glamndring, que siempre usaría desde ese momento. También ayudó a Thorin y al resto a través de las Montañas Nubladas; cuando, sin saberlo, acamparon en el pórtido de la Ciudad de los Trasgos y toda la compañía fue atrapada, excepto Gandalf, mató al Gran Trasgo, y luego guió a los enanos a la salida. Fue durante éste tiempo que Bilbo obtuvo su "anillo mágico", que dijo haberle ganado a la criatura Gollum, mientras cayó bajo las Montañas. El anillo confería invisibilidad al que lo usara, y se lo mantuvo en secreto a Gandalf por algún tiempo.

Gandalf los salvó de un trío de Stone-trolls , y más tarde obtuvo la legendaria espada Glamdring de su Troll -hoard; Gandalf lo llevaba de allí en adelante. [13] También ayudó Thorin y Compañía a través de las Montañas Nubladas ; cuando, sin saberlo, acamparon en el pórtico delantero de la Ciudad de los Trasgos los Goblins capturó toda la compañía, excepto Gandalf, que los sorprendió mucho más tarde, matando al Gran Trasgo y luego llevar a los enanos a la salida. [14] Fue durante este tiempo que Bilbo obtuvo un "anillo mágico". [15] Bilbo inicialmente afirmó que "ganó" a partir de la criatura " Gollum ", mientras que la compañía estaba bajo las Montañas Nubladas. [16] El anillo confirió invisibilidad en Bilbo cuando lo llevaba, y él mantenido en secreto de Gandalf por algún tiempo.

En su huída, la Compañía fue salvada por las Águilas de las Montañas Nubladas; Gandalf había curado antes a la Gran Águila de una herida envenenada, y fue desde entonces que se convirtieron en muy buenos amigos. Las Águilas los acogieron en su niedo, y al día siguiente les llevaron al otro lado de las Montañas.

Luego de ésto, Gandalf obtuvo la hospitalidad de Beorn, y le persuadió de acoger y albergar a todo el grupo en su sala. Pero entonces se separó del grupo antes de que la compañía entrara en el Bosque Negro, dándoles unos consejos finales, y se fue a atender otras obligaciones. Ésas obligaciones no eran más que acudir al Concilio Blanco, que se había reunido bajo la más grave de las circunstancias: Sauron había regresado, aunque sin el Anillo Único. Gandalf, al fin, logró convencer al Concilio de atacar Dol Guldur, algo a lo que incluso Saruman accedió (aunque por temor a que Sauron encontrara antes el Anillo). Gandalf se unió a sus compañeros y asaltaron Dol Guldur, y liberaron al Bosque Negro de la presencia del Nigromante, que huyó a Mordor.

En éste lapso, Thorin recuperó Erebor y Smaug fue derrotado, pero cuando Gandalf llegó a la Montaña, se encontró con los Enanos de Erebor y las Colinas de Hierro preparandóse paa un ataque de los Hombres de Valle y los Elfos del Bosque Negro.Él estaba con Bardo y Thrandiol y reveló su presencia intentando razonar con el ya trastornado Thorin. Cuando el ataque iba a comenzar, Gandalf les detuvo, para advertirles que los Orcos y Huargos venían a atacar la Montaña reclamando el tesoro. Invitó a Dáin Pie de Hierro para el concejo, y pronto Enanos, Elfos y Hombres formaron una alienza, y derrotaron a los Orcos de las Montañas Nubladas en lo que fue conocida como la Batalla de los Cinco Ejércitos.

Luego del funeral del caído Rey Thorin, y el restabelcimiento del Reino de Erebor bajo Dáin, Bilbo y Gandalf comenzaron su viaje de regreso: celebraron Yule con Beorn, y luego regresaron a Rivendel, donde discutió con Gandalf sobre los acontecimientos en Dol Guldur y la Montaña Solitaria. Gandalf había logrado su objetivo inmediato, que era derrotar a Smaug, que podría haber sido utilizado por Sauron. Gandalf supo que un gran número de orcos y huargos fueron asesinados cuando rondaban cerca de Rivendel y Lothlórien, viniendo del norte. Y ambos estuvieron de acuerdo en que lo mejor sería que el Nigromante fuese desterrado por completo del mundo.

Rey Thorin fue herido de muerte y después de su funeral y el restablecimiento de Erebor bajo Dáin, Bilbo y Gandalf siguió su camino de regreso; celebraban Yule a Beorn, y luego regresaron a Rivendel, donde discutió con Elrond los acontecimientos de Dol Guldur y la Montaña Solitaria. Gandalf había logrado su objetivo inmediato, que era destruir Smaug, que podría haber sido utilizado para el efecto desastroso de Sauron. Un gran número de orcos y huargos también fueron asesinados en el norte, la eliminación de las amenazas a Rivendel y Lothlórien. [10] Sin embargo, ambos estuvieron de acuerdo en que sería mejor si el Nigromante fueron desterrados del mundo por completo.

Cuando Gandalf y Bilbo pasaron por el sitio donde fueron atacados por los Orcos, los vieron ahora convertidos en estatuas de pierde, y recuperaron el oro del tesoro que habían enterrado.

Gandalf, entonces, se quedó sorprendido por el hobbit: el sabio mago no había prestado atención a los hobbits y sabía poco de ellos. En adelante y durante toda su estancia en la Tierra Media, tomó un cariño especial por los hobbits, en especial por la familia Bolsón.

El retorno de la Sombra

A pesar de lo que el Concilio Blanco creyó, Sauron no fue debilitado por el ataque a Dol Guldur. Ya tenía planeado éste movimiento, y su huída al Bosque Negro no fue más que una finta. Diez años luego del ataque, Sauron se manifestó abiertamente en Mordor, en el año 2951, y habiendo reconstruido la fortaleza de Barad-Dûr. El Concilio Blanco se reunió por última vez el 2953 para debatir sobre los Anillos de Poder. Saruman por su parte, calmó a los demás al decirles que estaba seguro de que el Anillo Único estaba perdido en Beleager. Luego del Concilio, Saruman, celoso y temeroso de su compañero Gandalf, coloca espías para rastrear todos sus movimiento, lo que afectó a los Hobbits, ya que así es como Saruman descubrió su existencia y el especial interés de Gandalf sobre la Comarca, comenzando a enviar agentes a Bree y a la Cuaderna del Sur.

Mientras, Sauron comenzó a reunir sus tropas para el golpe final contra el odiado Occidente. Easterlings de Khand y más allá del Mar de Rhûn, junto con hombres de Harad reforzaron su fortaleza en Mordor, además de orcos, trolls y otras bestias que se multiplicaban, mientras los Jinetes buscaban por el Anduin cualquier señal del Anillo Único.

Gandalf se reunió con Aragorn, el heredero escondido de Isildur en el 2956, y pronto se hizo buen amigo suyo. A partir de entonces, Aragorn y Gandalf trabajaron juntos con un único fin: derrotar a Sauron.

En ésta etapa, Gandalf visitaba la Comarca frecuentemente, especialmente visitando a su amigo de aventuras Bilbo Bolsón, y a su primo más joven, Frodo. Siempre le llamó la atención la juventud inusual de Bilbo, a pesar de su avanzada edad. Luego, su atención se centró en el "anillo mágico" e Bilbo, al que alegó haberlo obtenido de forma correcta, aunque luego admitió habérselo robado a Gollum.

Gandalf observó poco a poco como éste comenzaba a preocuparse demasiado por el anillo, en un comportamiento poco habitual en los hobbits, despertando en él muchas sospechas. En el año 3001, se organizó una fiesta de cumpleaños-despedida a Bilbo, y antes de partir de la Comarca, luego de la fiesta, convenció a Bilbo de legar el Anillo a Frodo Bolsón. Luego de ello, advirtió a Frodo de no utilizarlo, bajo ninguna circunstancia; ya sospechaba de que el "anillo único" era en realidad un anillo de poder.

Para averiguar más sobre Gollum, buscó la ayuda de Aragorn para capturarlo. Con el relato de Gollum, y los registros en Minas Tirith, ató cabos en la historia y cayó en la cuenta de que era el mismísimo Anillo Único, en el año 3017. Al descubrir que Gollum estuvo en Barad-Dûr, le vino un enorme temor. Sauron había torturado a Gollum y descubrió la existencia no sólo del "anillo mágico", sino también los nombres "Comarca" y "Bolsón". En cuanto lo supo, regresó de prisa a la Comarca, seguro ahora sí de que el anillo de Frodo, era el Anillo Único de Sauron.

La Guerra del Anillo

La Traición de Saruman

Luego de confirmar sus peores temores, regresó a la Comarca y aconsejó a Frodo a salir de la Comarca lo más pronto posible, con la promesa de volver el otoño de ese mismo año (3018), y escoltarlo hasta Rivendel. Gandalf le contó a Frodo la historia de Gollum, a la que Frodo exclamó que todo iría mejor si hubiese sido asesinado. Gandalf le dijo que tenía el presentimiento de que Gollum tomaría un papel clave justo antes del final, y en todo caso, no era de ellos la decisión de quién debe vivir y quién debe morir. Luego, se dispuso a acudir con Saruman, el jefe de su orden.

Al saber inquietantes noticias de Radagast, fue al Poney Pisador en Bree. Creyendo que no podría volver a tiempo con Frodo, le escribió una carta diciéndole que marche a Rivendel tan pronto le sea posible y buscara a alguien llamado "Trancos", que era en verdad Aragorn. La carta se la dejó a Cebadilla Mantecona que enviara la carta a Hobbiton, y que luego esperara a alguien con el nombre de "señor Sotomonte", luego se marchó, pero Cebadilla olvidaría enviar la carta.

Poco después Gandalf llegó a Isengard. En su reunión, Saruman finalmente reveló su intención de apoderarse del Anillo Único. Ofreció a Gandalf tomar el Anillo para sí mismos y tomar el poder de Sauron. Horrorizado, Gandalf rechazó la propuesta, y fue encarcelado en el pináculo de Orthanc debido a su negativa. Fue rescatado días después por Gwaihir, jefe de las Águilas. Sabía que debía ir rápidamente a la Comarca en busca de Frodo, que seguraente ya era perseguido por los Nazgûl y quizá, por tropas de Saruman.

Gandalf fue a toda prisa a Rohan, con el deseo de encontrar un fuerte corcel, donde obtuvo a Sombragrís de manos del rey Théoden, que más tade resintió el regalo. Sombragrís fue el señor de los caballos, y Gandalf forjó un vínculo especial con él, además de aprovechar su increíble fuerza y resistencia, y velocidad.

Gandalf partió entonces a toda prisa rumbo a la Comarca, pero Frodo ya había comenzado su viaje rumbo a Rivendel sin esperarle. A su llegada, se enteró de que los Nazgûl, vestidos como los Jinetes Negros, atacaron a los hobbits. Consternado, partió hacia Bree, donde Cebadilla le pidió perdón por no enviar la carta, preocupados por el viaje que habían comenzado los cuatro hobbits.

Ese mismo día, los Nazgûl atacaron Bree, que se marcharon luego de una batalla de luz y llamas, que fueron vistos de lejos por Aragorn y los hobbits, sin saber que se trataba de Gandalf. Antes de partir, marcó algunas piedras con la runa "G".

Luego, partió a Rivendel, donde Glorfindel le dio la bienvenida. Días después, llegaron Aragorn y los hobbits, pero con Frodo malherido, pero aún con el Anillo Único en su cuello.

La Comunidad del Anillo

[[Elrond] convoció un Concilio luego de que Frodo se recuperara, para tomar una decisión trascendental en relación con el Anillo Único. Por casualidad y distintas razones, la mayor parte de los representantes de los pueblos libres de la Tierra estaban en Rivendel. Elrond y Gandalf aconsejaron destruir definitivamente el Anillo en el fuego del Orodruin donde se creó por primera vez. Algunos no estuvieron de acuerdo, pero al final se decidió que eso era lo que habría de hacerse.

Se creó un grupo de Nueve viajeros, a la que se llamo Comunidad del Anillo, coincidiendo con los Nueve Nazgûl de Sauron. El número pequeño del grupo reflejaba la vocación de la misión: buscar el Monte del Destino, sin confiar el triunfo al uso de las armas, sino al sigilo. Gandalf entonces, fue nombrado el líder de la compañía, que incluía a Aragorn, Boromir, Legolas, Gimli, y los Hobbits.

La Comunidad se encontró con tropiezos nada más comenzar su viaje a Mordor. El primero fue cruzar las vastas Montañas Nubladas, ya que Gandalf no quería acercarse demasiado a Isengard. El Peregrino Gris decidió tomar una ruta del sur al Paso del Cuerno Rojo y cruzar Caradhras, cruzando las Montañas y evitando Isengard. Cuando el intento fracasó, debido a una terrible tormenta, la Comunidad decidió atravesarla a través de las ruinas subterráneas de Moria, donde los restos de la gran ciudad enanana de Khazad-Dûm formaba un laberinto de túneles por todas las Montañas. Algunos miembros de la Comunidad no querían tomar éste camino, que se había convertido en refugio de Orcos.

A las puertas de Moria al lado oeste, Gandalf, con cierto retraso, dijo la contraseña para acceder (con ayuda de Frodo), y dirigió a la Compañía a la oscuridad de la montaña. Después, la compañía llegó a la Cámara de Mazarbul, donde Gandalf leyó el libro de los Recuerdos, que reveló el destino que tuvo Balin, el líder de un ejército de enanos que intentó reconquistar Moria. Poco después, el grupo fue atacado por cientos de orcos, y obligados a huir rápidamente de la cámara. Para entonces, Mithrandir ya sabía exactamente la ubicación del grupo y lo que saldría de las puertas de los túneles.

Los temores se hicieron realidad, y en plena huida de los orcos, apareció un Balrog de Morgoth. En una impresionante demostración de valentía y poder, Gandalf se enfrentó al demonio antiguo, con el objetivo de poder ganar tiempo y poder salir de los túneles. Para ello, rompió el puente, dejando caer al demonio a un abismo casi infinitivo; pero el látigo del Balrog le atacó, y sujetó a Gandalf de las rodillas, cayendo también al foso. Sus últimas palabras al grupo fueron para que apresuraran su huida.

La Comunidad pensó y dio por echo, que Gandalf había muerto; pero no. Luchó contra el Balrog mucho tiempo en los intestinos y profudidades de Arda. Después de ocho días, Gandalf y la bestia finalmente llegaron a la cima de la escalera sin fin sobre el pico de Celebdil, donde peleó contra el demonio por dos días y sus noches. El Balrog estalló de nuevo en llamas, el viento y el humo se arremolinaban sobre ellos en medio del duelo. Gandalf utilizó su último ataque y fuerza para, finalmente, matar al Balrog, arrojándolo por la ladera de las ruinas.

El espíritu de Gandalf abandonó su cuerpo, siendo un sacrificio para salvar a la Comunidad del Anillo.

Gandalf el Blanco

El espíritu de Gandalf no abandonó la Tierra Media. Ya que fue el único de los cinco Istari en permanecer fiel a su misión original, Olórin (verdadera identidad de Gandalf) fue enviado de nuevo a la Tierra Media por Eru, convirtiéndose en Gandalf una vez más. Y además de eso, era el único emisario de los Valar en la Tierra Media se le concedió el poder de "revelar" más de su fuera como Maiar. Éste poder, estaba dentro de él, pero rara vez lo utilizó en su vida como peregrino de la Tierra Media, ya que su misión era otra: apoyar y socorrer a los que se oponían a Sauron. Ahora tenía ese poder, porque debía enfrentarse a Sauron.

Mientras yacía en la cima de la montaña, Gwaihir, el gran Águila, se acercó y le dio la luz de Lothlórien, donde se vistió y se repuso, junto con Galadriel. Gandalf pronto descubrió que Frodo y Sam se habian separado de la Comunidad y que partían solos rumbo a la Montaña del Destino. Como Frodo le quedaba muy lejos como para poder ayudarle, se dirigió al sur, a Fangorn, donde se encontró con Aragorn, Legolas y Gimli, y les dio mensajes de Galadriel.

Acto seguido, llamó a Sombragrís, y partieron juntos a Edoras. Allí encontraron una situación inesperada: Gríma, espía de Saruman, tenía sometido y engañado al rey Théoden. El Mago Blanco sometió a Lengua de Serpiente y liberó al Rey, motivandólo a montar al oeste a la guerra contra Saruman. En éste punto, Gandalf sabía muy bien que si Saruman tomaba Rohan, Gondor estaría sola ante los enemigos rodenadóle por este y el oeste.

El Rey Théoden, bajo el consejo de Gandalf, evacuó Edoras y se dirigieron al Abismo de Helm, que fue asediado rápidamente. Gandalf no llegó, ya que partió para buscar a Erkenbrand y las fuerzas expulsadas por Gríma. Mientras tanto, los Ents atacaron Isengard con el fin de derrotar a Saruman, enviando Ucornos contra los orcos, dando como resultado la ruina total de las paredes exteriores de Isengard y la desaparición de todos los orcos de la zona.

Luego de que ambas batallas hubieron terminado, Gandalf partió a Orthanc, junto con Théoden, Aragorn y otros más. Ahí, Saruman rechazó la oferta de Gandalf y éste le echo de la Orden de los Istari y del Consejo. El ahora Mago Blanco impuso vigilancia a la torre, a manos de los Ents y aconsejo al rey Théoden a que se preparara para defender a Gondor, en una de las batallas más importantes de la Guerra del Anillo.

El asedio a Minas Tirith

Como 'premio' a Pippin, que había mirado tontamente en una palantír, Gandalf se lo llevó con él a Minas Tirith, el último bastión del oeste en manos de los hombres. Nada más llegar, Gandalf se enfrentó a Denethor, el Senescal de Gondor, a quien encontraron desesperado por la muerte de su hijo mayor, Boromir. Pippin se puso al servicio de Gondor como pago de la deuda que le debía, junto con Merry, por la muerte de Boromir. El Senescal lo trató con respeto.

Cuando Faramir, el otro hijo de Denethor, volvió de Osgiliath y fue atacado por los Nazgûl, Gandalf, junto con Sombragrís, los apartó de él, para más tarde, descubrir que Faramir había visto a Frodo y a Sam dirigiéndose hacia Mordor por una ruta muy peligrosa.

Pronto la ciudad fue sitiada por las huestes de Mordor, comandadas por el Rey Brujo. Un desacertado contraataque le dejó a Faramir una herida de un dardo envenenado, pero a pesar de todo, Gandalf animó a los hombres a proteger Minas Tirith de Mordor contra toda esperanza, y quitandóles el miedo que les daba tan solo ver a los Nazgûl sobrevolando la ciudad. Pero catapultas de Sauron lanzando llamas sobre la ciudad, provocaron incendios sin control en el primer círculo de defensa de Minas Tirith. Entonces Denethor perdió toda la razón cuando vio arder la ciudad, y cómo su único hijo estaba al filo de la muerte; abandonó totalmente el liderazgo de la ciudad, y obligando a Gandalf a dirigir la defensa entera de Gondor.

Cuando el ariete gigantesco logró penetrar por la antigua entrada a la ciudad, Gandalf se colocó ante ella. El Rey Brujo apareció en medio de la puerta sobre un enorme caballo negro y amenazó a de muerte al Mago Blanco; pero Gandalf no se movió y permaneció sobre Sombragrís desafiando al más poderoso sirviente de Sauron. El duelo terminó sin un resultado claro, y con la mañana, llegaron los Rohirrim. Cuando el Rey Brujo escuchó los cuernos de los jinetes de Rohan, desapareció, dejando solo a Gandalf.

Sin embargo, Gandalf no fue tras el Rey Brujo, porque en ese momento Pippin le trajo una mala nueva: Denethor estaba a punto de suicidarse lanzandóse desde la gran torre, y de quemar vivo a Faramir con una pira, como la de los reyes paganos de la antigüedad. Gandalf se propuso detener toda ésta locura y logró salvar a Faramir, pero no a Denethor, cuya desesperación y dolor rompieron su mente y su corazón.

Eso le sirvió para descubrir cómo era posible que la voluntad de Denethor se haya roto: poseía un palantír que llevaba consigo mientras se quemaba. Era evidente que la había utilizado durante algún tiempo. Aunque Sauron no poseyó por completo a Denethor, le amilanó su voluntad y su valor para debilitar con él a Gondor. De éste modo fue como había entrado la oscuridad a Minas Tirith.

Pero, por sorpresa, y contra toda esperanza, Éowyn, la Dama de Rohan, y Merry, derrotaron al Rey Brujo, cuyo último gemido se escuchó por toda la ciudad de Minas Tirith. Poco después, Aragorn llegó junto en el barco pirata capturado de Umbar. Con él venían las fuerzas de los hombres del oeste, y con ellos se pudo derrotar a los ejércitos de Mordor, salvando la ciudad de Minas Tirith.

La última batalla de Gandalf

La Batalla de Minas Tirith solamente era una jugada más en la estrategia de Sauron para devastar el mundo de los hombres y gobernar la Tierra Media. Otros ejércitos se movían en el norte contra Erebor y el reino de Thranduil, otros contra Lothlórien y otros puntos del Anduin. Aún mandó más ejércitos de orcos y hombres organizarse para atacar Gondor de nuevo. Los restos de los Edain y sus aliados temían una lucha contra los recursos casi ilimitados de Mordor.

En Minas Tirith, Gandalf fue seleccionado, por Aragorn, Imrahil y Éomer para ser su líder para las próximas batallas. Esa sería la culminación de los esfuerzos de Gandalf por y en la Tierra Media. Él era plenamente consciente que el oeste podría resistir o caer, dependiendo del éxito o fracaso de la misión de Frodo y por eso aconsejó a todos a dirigirse a Morannon, para atraer el ojo de Sauron, y alejarlo de la ubicación de Frodo y Sam. Este plan implicaría la pérdida enorme de vidas para el ejércitos de los hombres, pero era la única forma de darle una brecha para que Frodo pudiese llegar al Monte del Destino.

El Ejército de Occidente, dirigido por Gandalf y Aragorn, cruzó el Anduin y marchó al norte, deteniendóse de vez en cuando para anunciar su llegada a Sauron. Al llegar a la Puerta negra, las fuerzas se detuvieron y se prepararon para la batalla final. A medida que ordenaron sus empresas, salió Boca de Sauron para parlamentar con los líderes: les enseñó la cota de mithril de Frodo para mostrarles que le habían capturado y torturado. Boca de Sauron propuso entonces que el ejército dejara las armas, pero no logró convencer a Gandalf, y rechazó la oferta de Sauron. En estado de estupefacción, Boca de Sauron volvió de nuevo hacia el interior de la Puerta Negra, que desveló, poco a poco, un inmenso ejército de orcos y trolls que avanzaban sobre ellos. Era una trampa de Sauron.

Pero Sauron fue quien cayó en la trampa de Gandalf. Sin saber nada, Frodo y Sam habían logrado escalar el Monte del Destino e incluso cuando comenzó la Batalla de Morannon, Frodo ya estaba en la Grieta del Destino. Sin embargo, Frodo no puedo resistir al poder y la tentación del Anillo, y su voluntad fue rota, colocándose el Anillo, reclamándolo como propio, tal como Isildur. Inmediatamente, los Nazgûl fueron alertados y se dirigieron al volcán, cayendo en cuenta de su error: sus enemigos estaban cerca de destruir el Anillo Único.

Otra profecía de Gandalf se cumpliría: Gollum, que había sido un tenaz Portador del Anillo, le quitó el Anillo a Frodo, y durante su celebración al haberlo recuperado, sin darse cuenta, cayó al fuego del Orodruin. El Anillo Único estaba ya destinado a su destrucción definitiva.

La Torre de Barad-Dûr y las Torres de los Dientes comenzaron a derrumbarse, los Nazgûl se quemaron como estrellas fugaces y Sauron fue reducido a una sombra de malicia, y no podía atormentar al mundo otra vez. Con Sauron caído, sus fuerzas se dispersaron como insectos asustados y los Hombres del Oeste se lanzaron con furia sobre ellos.

Al ver que la victoria se había logrado, Gandalf se montó en Gwaihir, por tercera vez, y fue en busca de Frodo y Sam. Para su gran alivio, los dos fueron encontrados a las laderas del volcán, aferrandóse a la vida en medio de las enormes erupciones volcánicas. La gran búsqueda había terminado para todos.

El fin de la Orden de los Istari

En Minas Tirith, Gandalf se reencontró con el resto de los miembros de la Comunidad del Anillo. En la coronación del rey Elessar, Gandalf, y bajo petición de Aragorn, puso la corona sobre la cabeza del rey, declarando: "Ahora vienen los días del Rey". Así, Gandalf dio comienzo a la nueva era de los Hombres.

Luego de la coronación y boda de Aragorn y Arwen, Gandalf hizo el viaje de vuelta con los miembros restantes de la compañía. Para Gandalf, fue su último viaje largo en la Tierra Media. Su misión en Arda se había cumplido: Sauron había sido derrotado. Dijo adiós a sus amigos uno por uno hasta que al final quedaron solo los cuatro hobbits, que permanecieron a su lado.

En las fronteras de la Comarca, él también se alejó. Dejo a los hobbits que regresaran solos a la Comarca. Las piezas restantes del mal, ya no eran su asunto y fue a hablar con Tom Bombadil.

Lo que hizo los dos siguientes años es un misterio, y es probable que haya sido una larga conversación con Bombadil. En cualquier caso, el 29 de septiembre del 3021, se encontró con Frodo, listo para tomar la Nave Blanca sobre el mar rumbo a Aman. Llevaba a Narya abiertamente en su dedo, y con Sombragrís a su lado (quizá se embarcó junto a él en el barco).

Su misión en la Tierra Media había finalizado luego de más de 2.000 años, y podía volver a su hogar. Se despidió de Sam, Merry y Pippin (a éstos dos últimos les había advertido del viaje), después se montó en el barco junto a Frodo, Bilbo, Elrond y Galadriel. El barco marchó al oeste sobre el mar, y luego tomó el camino secreto rumbo a Valinor, donde Gandalf tomó de nuevo la forma de Olórin, su verdadera identidad. Allí, presumiblemente, viviría en los jardínes de Irmo.

Olórin, el más sabio de los Maiar, fue el único Istar en permanecer en fiel a su misión: había encendido con éxito los corazones de los pueblos libres de la Tierra Media para superar el mal de su tiempo. Fue su victoria.

Personalidad de Gandalf

Gandalf es descrito frecuentemente como rápido para la ira, pero también para la sonrisa. Su sabiduría profunda proviene de la paciencia que aprendió en Valinor, al igual que su cuidado y preocupación por todos los seres de buena voluntad y su compasión por los débiles. Tanto su paciencia como compasión se mostraron una vez y otra a lo largo de la historia, hasta alanzar a sus enemigos.

Los más observadores detectaban poder que contenía, por lo general a través de sus ojos, que era profunda y saia. Era muy afectuoso y brusco a la vez; reprendía con dureza y brusquedad a quienes hacían tonterías. Echaba en cara constantemente los comportamientos tontos, pero también alababa y recompensaba a quienes actuaban con buenas intenciones.

Los Hobbits le atraían mucho más que a los otros magos, y solía ir a la Comarca para descansar y relajarse. Quizá les encantaba porque fueron un pueblo que no fue tocado por los grandes males del mundo, y estaban más en contacto con la naturaleza que los hombres; algunos otros aseguran que la vida campesina, tranquila y llena de naturaleza de los hobbits le recordaban a Gandalf sus jardines en Valinor.

Aspecto físico de Gandalf

La primera descripción física de Gandalf la encontramos en las primeras páginas de El Hobbit escrito a principios de 1930:

Todo lo que el confiado Bilbo vio aquella mañana fue un anciano con un bastón. Tenía un sombrero azul, alto y puntiagudo, una larga capa gris, una bufanda de plata sobre la que colgaba una barba larga y blanca hasta más abajo de la cintura, y botas negras.

"El Hobbit"

Más tarde, el profesor Tolkien escribió:

... una figura fuertemente construida y con hombros anchos, aunque más cortos que la media de los hombres y se inclinó un poco con la edad, apoyado en un bastón grueso redondeado, mientras caminaba.... el sombrero de Gandalf era de ala ancha con una corona cónica puntiaguda, y de color azul; llevaba una larga capa gris, pero sin que le llegase muy por debajo de las rodillas. Era de un tono gris plateado de los elfos, aunque empañada por el desgaste... Pero sus colores siempre fueron blanco, gris plata y azul, a excepción de las boas que llevaba para caminar... Gandalf aún encorvado tenía 5 o 6 pies... lo que lo convierte en un hombre bajo, incluso en la Inglaterra moderna especialmente por la reducción de la altura gracias a su espalda encorvada

J.R.R. Tolkien[6]

Los que le conocían con su verdadera naturaleza, decían que tenía una amariencia similar a la de un ayudante, por lo que muchos lo consideraban un simple mago. Luego de su regreso de las profundidades, como el Gandalf el Blanco, fue enviado como reemplazo del corrupto Saruman como jefe de los Magos. En el libro se le describa como que "era Saruman", o más bien como Saruman debió haber sido.

Círdan el Carpintero de Barcos al parecer vio esto, y a él le confió el cuidado de Narya, uno de los Tres Anillos de los Elfos a Gandalf y no a Saruman, el jefe de la orden.

Poderes y habilidades

Gandalf siempre demostró un amplio conocimiento de la tierra y una variedad enorme de habilidades mágicas poco triviales. Por ejemplo:

  • Usaría sus poderes para el entrenamiento
  • Soplaba brillantes anillos de humo que se movían en las habitaciones
  • Bilbo y Frodo le recuerdan por su habilidad para crear singulares fuegos pirotécnicos
  • Creó flashes cegadores y otros efectos para cegar a los goblins de las Montañas Nubladas
  • Encendió piñas que provocó incendios para huir de los orcos
  • Aparecía y desaparecía de la vista de la Compañía de Thorin sin que nadie lo notase
  • Creó una luz de intensidad variable a través del paso por Moria
  • Rompió con su magia el puente de Khazad-Dûm
  • Parecía crecer cuando se enfadaba y tomaba un aspecto aterrador
  • Derrotó con su poder a un Balrog (aunque le costó su vida)
  • Derrotó a Saruman tan solo con su voz

Además de todo ésto, Gandalf portaba a Narya, el Anillo de Fuego, y se describe a sí mismo como "servidor del Fuego Secreto" y "Portador de la Llama de Anor". Siempre representó su poder en forma de fuego. No se sabe cómo afectaba el Anillo a sus propias capacidades ni cuáles eran fruto de ser su portador.

Equipo y armamento de Gandalf

No se sabe si Gandalf necesitaba de algún objeto para ejercer sus poderes, aunque a lo largo de los libros vemos cómo usaba la luz para aumentarlos. A pesar de eso, Gríma trató de quitarle el báculo cuando llegó a Edoras, bajo la pretensión de que sin él, el poder de Gandalf sería limitado o nulo.

Y aunque sabemos que siempre portó a Narya, no se sabe cómo afectó a sus poderes ya sea aportándole poderes nuevos o intensificando los que ya poseía.

En cuanto a armas, Gandalf encontró una espada élfica, llamada Glamdring, en el 2941, en la caverna de unos trolls. La continuó usando hasta el final, y la utilizó en su pelea con el Balrog en Moria.

Otro elemento que es icónico en Gandalf es su pipa, que la disfrutaba hasta en los momentos más devastadores.

Otras versiones del legendarium

En los primeros manuscritos de El Hobbit, Tolkien utilizó el nombre de Bladorthin para el personaje que luego sería llamado Gandalf. El nombre de Gandalf en cambio, fue utilizado para el personaje que luego conoceríamos como Thorin en la versión publicada.

Referencias

  1. J.R.R. Tolkien, El Señor de los Anillos, Apéndice B, Tercera Edad
  2. J.R.R. Tolkien, Cristopher Tolkien, Los cuentos inconclusos, Los Istar
  3. J.R.R. Tolkien, El Señor de los Anillos, Apéndice B, Tercera Edad
  4. Cristopher Tolkien, El Silmarillion, "De los anillos de poder y la Tercera Edad"
  5. J.R.R. Tolkien , El Señor de los Anillos , Apéndice A , "Pueblo de Durin"
  6. J.RR Tolkien , John D. Rateliff (ed.), La historia de El Hobbit , señor Bolsón , página 49